miércoles, 24 de febrero de 2010

Reminds me of the summer time
On this winter's day



Y las lágrimas se amotonaba, ahí, mientras él contemplaba el suelo cabizbajo, sentado en una esquina solitaria del metro tren, y la gente subía y bajaba, inalterable, siguiendo un curso casi mecánico, apoyandose en las murallas frías, esperando un asiento, agarrandose debilmente de los tubos y contemplando de manera vacía la publicidad, casi agresiva de los vagones.


El viaje de regreso fue horrible, no por el retorno, si no por las cosas que ocurrieron antes,nunca me sentí tan impotente, con tantas ganas de llorar y con tanta rabia, retienendo todo, tragandome las malas palabras, ¿para qué? para mantener la imagen perfecta.

Lo único que me hizo bien hoy fué regalarle las monedas al niñito de lentes, fué como si cumpliera el sueño que me impuse hace unos días: regalarle algo a un niño desconocido. Intentaré regalarles plata para esas máquinas de juguetes siempre que sus papás no tengan o no les quieran comprar... es como devolverse a la infancia de uno y recordar cuanta ilusión hacía sacar esas estúpidas sorpresas.

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