Lo fuimos descubriendo a tientas, con indirectas que lentamente se volvieron demasiado directas. Dejamos que la cosa siguiera subiendo, como el humo del cigarrillo en un espacio sin ventilación. Desee que esto no terminara nunca y visualizé por primera vez lo que era estar atado a otra persona.
Ahora, ¿Será posible que esto resulte y no colapsemos por nuestra propia impotencia?
Me siento atrapada en una obra de Shakespeare.
1 comentario:
No dejen que el humo tape su vista :/
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